Ser criminólogo no es solo una
profesión, que por desgracia, no está muy bien reconocida en España. No sólo es
una carrera, ni sólo es la ciencia que se encarga de estudiar el crimen, de
prevenirlo. No solo es una mezcla de Psicología, Derecho, Sociología y Trabajo
Social. Es mucho más. Es una forma de ser, de ver las cosas, de vivir.
Entré
en Criminología como un mero trámite, un puente que tenía que cruzar para
conseguir una meta superior. Sin embargo, tras tres años de carrera no soy la
misma persona que entró. Soy más paciente, más imparcial, más objetivo, más
reflexivo, más racional. Ya no me dejo llevar por reacciones sociales ni
sensacionalismos mediáticos. Ya no me creo todo lo que me cuentan, ni todo lo
que leo y veo por televisión, al menos, hasta que no lo he comprobado en
distintas fuentes y por mí mismo. Ya no me dejo engañar por cualquiera. Ahora
entiendo el poder de pensar, de reflexionar, criticar y hacer filosofía. Entiendo
al que juzga y al que delinque. Ahora busco la aplicación de la Ley y de la
Justicia y no de la venganza. Soy menos impulsivo y visceral. Soy más paciente,
metódico y disciplinado. Leo más, me informo más, aprendo más. Ahora sé que no
te puedes conformar con lo que hay en el exterior. Ni siquiera contigo mismo.
Que si algo no funciona bien, puedes cambiar algo para que vaya mejor. Que todo
es relativo a tu comportamiento y al cómo te tomas y afrontas los problemas.
Posiblemente,
todo esto no sea producto específico de la Criminología, y de hecho, es lo que
espero, pues todo esto son las características que tendría que tener cualquier
persona cuyo campo de trabajo sean las personas: objetividad e imparcialidad; ser
capaz de dejar a un lado las ideologías, las creencias y los prejuicios.
Pero
en mi caso concreto ha sido la Criminología la que me ha dado mucho más que un
conocimiento sobre un campo (que relativamente pude considerarse amplio), me ha
dado una nueva vida. Le debo mucho a la Criminología y por ello estaré en deuda
con ella toda mi vida.
Para hablar de la amenza que supone el yihadismo en la
actualidad, así como las previsiones de futuro, antes debemos de apuntar varias
notas acerca de su origen:
1978.
Guerra de Afganistán: muyahidines extranjeros, en su mayor parte radicales, se
unen para luchar contra el gobierno afgano. Este había tomado el poder mediante
un golpe de Estado y pronto comenzó a secularizar el país, eliminando todo
vestigio religioso del ámbito público. Esto irrita a la comunidad islámica más
radical, así como a otros regímenes islámicos de Oriente Medio, principalmente
Arabia Saudí y Pakistán, que comienzan a enviar y apoyar combatientes y grupos
extremistas con el fin de restablecer un Estado islámico. Al ser este nuevo
gobierno afín a la URSS y situándose en el contexto de la Guerra Fría, los EEUU
mueven ficha rápidamente entrenando a combatientes y enviando armamento
moderno, lo que jugará un papel clave.
1988.
Fundación Al-Qaeda: un multimillonario de origen saudí conocido como Osama Bin
Laden crea una organización para la lucha contra el gobierno de Afganistán y
las tropas soviéticas que lo defendían. Este movimiento insurgente tomó el
nombre de Al Qaeda (“La base”) y fue creciendo rápidamente gracias a los
combatientes musulmanes descontentos de otros países de Asia.
1989.
La URSS se retira de Afganistán: no puede aguantar la situación puesto que se
trata de una guerra de guerrillas en un vasto territorio desértico, lo que le
lleva a tener gran número de bajas sumado al rechazo popular y a la grave
crisis política y económica que atraviesa la potencia mundial.
1992.
Gobierno Talibán en Afganistán: el gobierno nacional es derrocado y toma el
poder el Partido Talibán, un grupo formado por radicales islámicos que vuelven
a establecer las legislación religiosa por la fuerza, gracias a las reservas
armamentísticas fruto de la intervención externa.
1998.
Frente islámico mundial: se funda tras la unión de varios grupos islámicos
radicales, entre ellos Al-Qaeda, y promueve la lucha contra los “judíos y
cruzados”, refiriéndose esencialmente a Israel y Estados Unidos. Una de sus
últimas frases dice así: “Si no salís a combatir Él [Alá] os infligirá castigo
doloroso y os cambiará por otro pueblo sin que podáis causarle daño alguno. Alá
es poderoso sobre toda cosa.” [9:38-39]. Sin embargo, esto pasa desapercibido
por Occidente, que no es capaz de medir la importancia de la situación.
2001.
11/S, el mundo despierta: con este atentado terrorista comienza la preocupación
por la cuestión yihadista, lo que propicia la intervención directa en el
conflicto (Invasión de Afganistán).
EVOLUCION
La evolución del terrorismo o amenaza yihadista se puede
clasificar atendiendo a tres franjas temporales comprendidas entre los
siguientes años:
1988-2001: desde la creación de Al Qaeda la
actividad yihadista no ha dejado de crecer, aprovechando cualquier conflicto en
las sociedades orientales para introducirse hábilmente, incluso se intentó
adquirir uranio hasta dos veces para el desarrollo de armas nucleares, aunque
se quedaron en intentos frustrados. Se produjeron varias uniones entre
organizaciones para aunar esfuerzos y proseguir con el auge del fenómeno hasta
el año 2001, cuando alcanzó su máximo esplendor haciendo temblar a las
sociedades occidentales con el atentado terrorista del 11 de septiembre.
2002-2011: a causa de los sucesos de septiembre
de 2001, comienza una campaña de persecución del terrorismo yihadista en sus
orígenes, por parte de Estados Unidos. Como consecuencia, tuvo lugar la
invasión de Afganistán en busca de atajar el problema en su origen. Ello
provocó un proceso de descentralización organizativa en la estructura de
Al Qaeda, que pretendía seguir luchando pero sin correr el riesgo de
desaparecer. Este proceso significó la división de la organización en diversas «franquicias» que operan con independencia aunque
manteniendo el contacto con Al Qaeda Central (AQC) radicada en la difusa
frontera afgano-paquistaní. Uno de estos grupos, que tiene especial relevancia
para España por situarse en el norte de Africa, es Al Qaeda en el Magreb
Islámico (AQMI), que opera en diferentes partes de Argelia y Libia
esencialmente.
De 2011 en adelante: se producen las revueltas
árabes durante la primavera de 2011 (aunque algunas, como la siria, comenzaron
varios meses antes), siendo la egipcia y la tunecina las más importantes. Al
comienzo se pensó que eran un grito por la democracia en los países musulmanes,
sin embargo, más tarde se constató la realidad: el islamismo radical era el
dueño de las protestas. Tuvo lugar una instrumentalización de las revueltas
árabes por el yihadismo, en varios sentidos:
I.Penetración social: se gana a la población
II.Capitalización de la frustración social
III.Liberación de yihadistas
IV.Guerras civiles
El fenómeno del yihadismo continuará su evolución
dependiendo de las circunstancias concretas de la sociedad musulmana, teniendo
en cuenta la posible actuación del mundo occidental. En los últimos años se ha
experimentado un auge del yihadismo tras el decaimiento al que fue sometido
durante las intervenciones militares en Iraq y Afganistán, lo que se puede
explicar mediante el siguiente esquema.
FUNCIONES DE EUROPA PARA LA YIHAD
Zona de refugio y tránsito
Base logística
Zona de radicalización
Zona objetivo de atentados
PREVISIONES
Continuidad de la actividad yihadista a escala
mundial
Probable aumento de atentados terroristas en
Occidente, producidos esencialmente por combatientes yihadistas retornados a
sus países de origen
Pérdida de territorios de Daesh, pero no su
desaparición.
Hay tres claves que actúan como impulsoras de continuidad o
cambio, dependiendo de cómo se manejen:
En las siguientes líneas se va a
tratar el análisis estratégico del grupo terrorista Daesh basado esencialmente
en los trabajos del profesor y experto Javier Jordán. Pero antes, vamos a
explicar de manera abreviada y esquemática el origen de este grupo terrorista
para que los lectores iniciados en el tema tengan una base sólida de donde
partir.
En el año 1999, un radical
jordano llamado Abu Musab al Zarqaui funda Jamaat Tawhidwal Yihad (Organización
para el monoteísmo y la yihad) abreviado como JTJ, un grupo terrorista cuyo fin
era expulsar a infieles y herejes de Oriente Medio y restablecer el califato.
En 2004 el grupo se une
oficialmente a Al Qaeda, bajo la denominación Tanzim Qaidat al Yihad fi Bilad al
Rafidin (Falange de Al Qaeda para la yihad en Irak), que se conoció popularmente
como “Al Qaeda en Irak”.
A principios de 2006, la
organización anunció su fusión con otros cinco grupos afines locales para
formar un “Consejo de Shura Muyahidin”, primer embrión del futuro DAESH. Esta
alianza permitió la pronta superación de la muerte, meses después, del líder Al
Zarqaui, quien es sustituido por Abu Ayub al Masri.
A mediados de 2006, el “Consejo
de Shura Muyahidin” anunció el establecimiento del Estado Islámico en Irak
(ISI), dirigido por Abu Omar al Bagdadi.
En los años siguientes reciben
duros golpes debido a la ofensiva estadounidense, hasta que en 2010 mueren en
líder del ISI, Al Bagdadi, y el líder de Al Qaeda en Irak, Al Masri.
En 2010 toma las riendas Abu Bakr
al Bagdadi, quien decide aprovechar la guerra civil en Siria para expandirse,
declarándose en 2013 como al-Dawla al-Islamiya al-Iraq al-Sham, abreviado como
DAESH (Estado Islámico de Irak y levante).
En febrero de 2014, Al Qaeda
emite un comunicado anunciando la expulsión de DAESH motivado por la acción de
este último en Siria, pues pretende ser único dueño del territorio luchando
también contra la franquicia de Al Qaeda en Siria, el Frente Al Nusra (FAN),
que el propio DAESH fundó en 2012.
El 29 de junio de 2014, el líder
Abu Bakr al Bagdadi anuncia la proclamación del Califato, que abarca un vasto
territorio a través de la frontera sirio-iraquí. A partir de aquí empieza a
sentirse la preocupación internacional y comienzan bombardeos aéreos en zonas
de influencia yihadista.
Este grupo ha sabido adaptarse
perfectamente a los requisitos de las nuevas generaciones, lo que ha supuesto
una gran innovación en el ámbito del terrorismo, más concretamente en el
terrorismo fundamentalista islámico.
Daesh centra su atención geográfica en áreas del antiguo esplendor
musulmán, aprovechando la debilidad de muchos de los estados que allí se
encuentran, por lo que no se trata de un grupo terrorista más, sino que además
pretende fundar un Estado, su propia comunidad política.
Para realizar un análisis estratégico completo de esta
organización deben tratarse tres dimensiones: paramilitar, política y
económica.
Dimensión paramilitar
Soldados y oficiales del ejército iraquí de Saddam Hussein
integrados en Daesh. Tras la caída del régimen en 2003 se disolvió el ejército,
por lo que muchos de sus efectivos fueron captados fácilmente por los
terroristas. Estos tenían experiencia en combate y conocimientos para el uso de
armamento moderno.
Empleo de tácticas militares sofisticadas. Esto es debido a
la presencia de oficiales estrategas del antiguo ejército de Hussein, que
elaboran planes de auténtica complejidad.
Moral positiva. Con las fáciles e importantes primeras
victorias, los combatientes se sentían motivados, el éxito atrae al éxito.
Limitaciones de Daesh frente a la superioridad aérea. Esta
es su principal desventaja, no son capaces de realizar una defensa eficaz del
aire.
Dimensión política
Daesh ha sabido aprovechar fracturas sociales, sectarias y
políticas en las regiones donde opera. La desigualdad social es su principal
baza, ganándose el apoyo tácito de muchos ciudadanos debido a la incapacidad de
los gobiernos de satisfacer unas condiciones mínimas de bienestar. El conflicto
sectario dentro del Islam entre suníes y chiíes adquiere también un papel
importante, ya que las grandes desigualdades se producen entre la población
suní a causa de la discriminación por parte de sus gobiernos, de corte chií.
Relación con el proceso de “iraquización” de Daesh. Prácticamente
desde sus inicios el grupo terrorista ha operado esencialmente en Iraq, lo que
ha llevado a la población a verlo como un actor más, en lugar de una injerencia
ilegal en su país.
Amenaza para Irán y Arabia Saudí. Daesh supone una amenaza
para la seguridad de todos los países de la zona de Oriente Medio y Próximo,
especialmente para Irán ya que contribuye a desestabilizar a su especial aliado
en la zona, Iraq. En el caso de Arabia Saudí también es una amenaza manifiesta
para sus fronteras aunque la ideología wahabita saudí pueda converger en muchos
puntos con el salafismo radical que promueve Daesh.
Dimensión económica
Combina actividades insurgentes y terroristas con el crimen
organizado.
Su principal fuente de ingresos es el tráfico de petróleo.
Posee el 60% del petróleo de Siria.
Otra de sus grandes fuentes de financiación es la venta de
grano, pues controla la producción del 40% del grano iraquí.
Tambien emplea otros modos para conseguir ingresos:
contrabando de antigüedades, impuestos y extorsiones, secuestros, tráfico de
drogas, etc.
Financiación extranjera. No hay pruebas de financiación
directa de países extranjeros pero sí las hay de financiación indirecta por parte
de individuos particulares y otros grupos, mediante donaciones privadas.
En conclusión, Daesh es un grupo terrorista estratégicamente
bien organizado pero que va perdiendo facultades a medida que la presión
internacional se torna sobre él. Para triunfar, el triángulo de la estrategia
debe estar equilibrado, no puede flojear ninguno de sus vértices, formados por
tres caracteres esenciales: fines, métodos y recursos.
"La imagen del asesino confeso de la matanza en la isla de Utoya, Anders Breivik, ha dado la vuelta al mundo. ¿Qué se esconde tras esa escalofriante mirada fría y perdida? ¿Qué lleva a un ser humano a cometer semejante atrocidad? El lector de este libro tendrá una experiencia compleja. De fascinación ante el paseo por el valle de las sombras del ser humano y por el esfuerzo de los criminólogos forenses y policías por atrapar a los culpables. Y también de reafirmación en su compromiso por ayudar en lo posible a evitar que este tipo de individuos prosperen y amenacen nuestra existencia.
Unabomber, BTK, el celador de Olot, El Solitario, David Berkowitz, Santiago del Valle... Una amplia panorámica de los diferentes perfiles criminales existentes y de la técnica del perfil criminológico como herramienta de la Criminología forense orientada a facilitar la investigación del crimen y la captura del culpable
Los estudiantes y profesionales de la Criminología hallarán conceptos, teorías y análisis de casos que puede completar su formación. Y el público en general puede sumergiese en uno de los campos más apasionantes de la Criminología Forense, aquella que elabora perfiles de los asesinos desconocidos, al tiempo que se familiariza con la conducta criminal y la mentalidad de diversos tipos de delincuentes"
" Perfiles criminales:un recorrido por el lado oscuro del ser humano" debería ser lectura obligada para criminólogos. ¿Qué es el perfil criminológico? ¿En qué datos se basa? ¿Que características tiene que tener el perfilador? ¿Que características tienen los pirómanos? ¿Y los ángeles de la muerte? Todo esto queda claramente explicado en esta obra y con el plus de grandes descripciones de los mayores asesinos de la historia, como El Torso, el monstruo de Florencia y muchos más.
El lector se sentirá intrigado y fascinado a la vez que amedrentado al conocer los límites inimaginables a los que pueden llegar las hazañas de algunas personas en este mundo. El lado oscuro del ser humano es real y está más presente de lo que imaginamos.
Durante los
últimos días hemos asistido al surgimiento de un nuevo fenómeno global que
sorprende por su simpleza y sus características. El gigante de los videojuegos
Nintendo ha desarrollado un nuevo juego para teléfonos móviles basado en su
histórica marca: Pokemon. Esta saga surgió hace años y fue capaz de enganchar a
muchos jóvenes a las pantallas de las antiguas videoconsolas como la GameBoy.
El juego consiste en manejar a una persona que se dedica a entrenar pokemon,
una especie de animales virtuales que poseen determinadas características. La
finalidad es derrotar a otros entrenadores e ir “conquistando” gimnasios.
A simple vista
no parece una novedad demasiado destacable el hecho de que esta empresa haya
sacado a la luz una nueva entrega, puesto que ya ha creado numerosas de ellas.
Sin embargo, esta vez es diferente. La clave del éxito radica en que cada
persona, con su teléfono móvil, puede ser su propio entrenador, e ir “cazando”
sus pokemon en el mundo real con la denominada “realidad aumentada”. El usuario
debe activar el GPS de su dispositivo y le aparece su localización actual, así
como el mapa del lugar son sus calles y edificios como si se tratase de Google
Maps. En determinadas zonas aparecen indicaciones de que hay pokemon cerca y
los jugadores deben buscar por las calles circundantes para encontrarlos.
Todo ello da
la sensación de un simple juego más, un mero pasamiento sin peligro. Nada más
lejos de la realidad. A los pocos días de uso ya se han registrado innumerables
incidencias relacionadas directamente con el juego virtual. Y es que, las
personas que lo usan a menudo pierden la noción de realidad y se alienan a la
pantalla como si de una videoconsola se tratase, olvidando que se encuentran en
el mundo real, donde hay peligros vitales más importantes que conseguir cazar
un pokemon.
El juego, al
que se le ha denominado PokemonGo, plantea una serie de controversias. Los
pokemon susceptibles de ser cazados aparecen en cualquier lugar, sin distinción
entre lugares públicos y privados. Por lo tanto, a muchas personas se les puede
ocurrir entrar en una propiedad privada para conseguir su ansiado pokemon, un
primer traspaso de la línea roja que separa la legalidad de la ilegalidad. Eso
que parece una tontería supone un atentado contra el derecho fundamental de la
inviolabilidad del domicilio, recogido en el artículo 18.2 de nuestra
Constitución.
Bien usado,
como la mayoría de personas hace, no tiene por qué suponer un peligro, sino
todo lo contrario, una gran diversión que hace disfrutar a los apasionados de
la saga de uno de sus sueños, ser entrenadores pokemon en la vida real. Pero a
veces esta diversión es la que nos difumina la separación de lo real y lo
virtual. Tal es el caso, que la Policía Nacional ha decidido elaborar un
documento con una serie de recomendaciones y advertencias a la hora de jugar a
esta entrega. “No te guíes solo por la emoción, tu seguridad es lo primero”,
reza el documento. Del mismo modo advierte sobre los peligros antes comentados,
la pérdida de la noción de realidad: “Estas jugando en el mundo real, no fijes
solo la mirada en tu pantalla”.
Por otro lado,
no solo se encuentran problemas reales con el juego, sino también dilemas
éticos. Por ejemplo, la entrada en una iglesia, un santuario, para aumentar el
número de pokemon en nuestras “pokeballs”. El problema no sería legal, puesto
que cualquier persona puede acceder a una iglesia o catedral, pero sí puede
plantearse desde una perspectiva ética, ya que puede ser moralmente inadecuado.
De hecho, ya se han reportado problemas de este tipo, como la queja del Museo
del Holocausto al hallarse pokemon en sus instalaciones.
¿Y QUÉ TIENE
QUE VER LA CRIMINOLOGÍA?
Bien, puesto que muchas personas
no saben hacer un buen uso de dicho juego, no saben dónde poner los límites en
el tiempo o el espacio, no saben diferenciar lo real de lo virtual ni ser
capaces de atender a peligros reales mientras se atiende a cosas banalmente
virtuales, observamos que este fenómeno está dando lugar a nuevas oportunidades
para cometer delitos así como el incremento de los mismos, y como es lógico, esto
nos concierne a nosotros.
Y es que la “la
realidad aumentada” de PokemonGo está consiguiendo crear “problemas aumentados” a lo largo de todo el globo. PokemonGo ha
generado:
Accidentes de
tráfico
Precipitaciones
al vacío
Vulneración de
la propiedad privada
Accidentes
varios posiblemente evitables si se hubiera puesto atención
Etc
Además, en
ocasiones este juego tiene la capacidad de reunir a una multitud de gente por
la aparición de un pokemon legendario (un pokemon especial, vamos) en un lugar
determinado. Los conglomerados de personas son propicios para la comisión de
ciertos delitos debido a que aumentan determinados factores para cometerlos así
como una disminución de la vigilancia y el control que normalmente disuaden de
llevarlos a cabo.
NUESTRA
CONCLUSIÓN
Al igual que muchas otras cosas
de la vida, como las armas por ejemplo, todo puede funcionar en nuestro
beneficio o en nuestro perjuicio dependiendo del uso que le demos a dichas
cosas. Por favor, vamos a actuar como seres inteligentes que somos (aunque
estas cosas la verdad es que prueban lo contrario) y vamos a poner atención a
lo que hacemos para que así no dejemos que una realidad virtual acabe con
nuestra vida real, que a diferencia de la virtual, solo hay una.